7 claves para mantener los baños desinfectados

Mantener los baños desinfectados es uno de los hábitos más esenciales que podemos cumplir con los estándares de bienestar. Sea el de una oficina o el hogar, es necesario contar con un equipo de limpieza acorde para eliminar cualquier agente peligroso.

Forma parte de nuestra proyección a los otros el cuán bien tengamos adecuados los espacios con los mejores equipos para hospitales. Y más fundamental resulta el que al compartir el baño, nuestro invitado no se lleve una desagradable sorpresa.

6 claves para mantener los baños desinfectados

Un piso mojado puede poner en peligro nuestra salud por dejarnos propensos a resbalones. Pero con eso solo mencionamos el riesgo visible. El mismo también representa un cultivo de todo tipo de bacterias.

Sin embargo, pese a lo que podemos creer el mantener los baños desinfectados es sumamente simple. Solo hace falta seguir 6 pasos básicos para procurar el acondicionamiento ideal.

1. La protección es lo principal

Antes de pensar cómo mantener los baños desinfectados es importante que pensemos en nuestra propia protección. El uso de guantes es el esencial a fin de controlar el riesgo de exponernos a virus y bacterias.

De igual forma, parte del protocolo de limpieza también amerita protección contra los detergentes y químicos que usemos al desinfectar un baño. Los mejores guantes que podemos usar son los desechables de nitrilo.

Según el director de servicios ambientales del Hospital St Luke en Chesterfile, los guantes desechables son mejores que los reutilizables porque nos previenen de hacernos vulnerables ante una fuente cruzada de contaminación.

Por otra parte, contar con un entrenamiento adecuado es otra manera de protegernos al mantener los baños desinfectados. Saber que primero se empieza por las áreas más limpias y luego se avanza hacia las más contaminadas hace la diferencia en la limpieza.

2. ¿Cómo identificar lo más limpio y lo más sucio en un baño?

Para mantener los baños desinfectados con altos estándares en limpieza es necesario identificar qué lugares son los más contaminados. Por ejemplo, el pomo de la puerta y el asiento del inodoro están más limpios que el piso o el lavamanos.

No obstante, el lugar más sucio en un baño viene siendo la zona media, donde recibe mayor cantidad de tráfico y son dejados todo tipo de agentes contaminantes. Enfocarse en las áreas más cargadas de gérmenes debe ser lo último pero lo principal al limpiarlos.

3. Uso de químicos para eliminar bacterias

Restregar una superficie como el suelo lo único que hace es propagar la cantidad de gérmenes y bacterias que hay en ella. Para evitar este común error lo que debemos hacer es rociar una sustancia química que elimine primero los gérmenes para luego removerlos.

Hay desinfectantes de todo tipo. Está el limitado que solo se centra en microorganismos como el de la salmonella. Está el general con el que se amplía el espectro de limpieza. Luego viene el sanitario que también ataca a la Pseudomonas aeruginosa.

Pero de todos ellos, el que más recomienda Hicks es el de Tuberculocidal. Es usado en los centros hospitalarios porque en su capacidad de acción elimina la bacteria que causa la tuberculosis, y otros patógenos como el de la hepatitis B, C, e incluso, el VIH.

4. Equipos para mantener los baños desinfectados

Además de los guantes y productos químicos de amplio espectro es necesario que tengamos  a la mano otro grupo de equipos básicos. Algunos de ellos son paños de microfibra porque logran eliminar la suciedad y toda clase de microorganismos adheridos.

Igualmente es necesario identificar adecuadamente los diversos productos químicos que usemos para mantener los baños desinfectados. En las instalaciones médicas se usan etiquetas por colores para garantizar el uso adecuado de cada uno de ellos.

Otro punto importante es usar más de un paño durante la limpieza. Específicamente, uno para cada superficie que se desee higienizar. De esta forma se prevé contaminar el desinfectante con un paño que no está del todo limpio.

5. Tocar lo menos posible

Es preciso que, pese a los instrumentos de protección como guantes, evitemos entrar en contacto lo más posible con las diversas superficies de los baños. Esto disminuirá el riesgo de ser víctimas de cualquier agente capaz de superar la acción de los químicos.

Por ejemplo, los baños de hospitales y centros asistenciales cuentan con sistemas automáticos de lavado y descarga por la misma razón. Evitar que el personal de limpieza entre en contacto con una superficie que nadie quisiera tocar.

6. Mantener todo en su lugar

Vigilar que en un baño todo esté en su lugar, desde toallas para las manos hasta agentes anti – bacterianos, es el último paso con el que sabremos que hemos hecho una buena labor. Seamos supervisores del orden y la higiene para prevenir incidentes.

Mantener las superficies de contacto es tan importante como vaciar los recipientes de basura, junto a contar con un control periódico que aborde las áreas más críticas en cuanto a contaminación.

7. Lo que dice un baño de nosotros

La limpieza es la mejor carta de presentación que podemos presentar. Habla por sí sola. Prevenir un incidente o una sorpresa desagradable va de la mano con el constante aseo de las áreas comunes. En especial cuando se trata de mantener los baños desinfectados.

Seisamed

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