Métodos para esterilizar un laboratorio y sus equipos

La palabra esterilización hace referencia a un proceso mediante el cual se impide la reproducción natural de microorganismos viables.

En materia de laboratorios, el proceso de esterilización comprende la eliminación de los microbios tanto patógenos (que producen enfermedades) como no patógenos (que no producen enfermedades), e incluye la eliminación de las esporas.

Métodos para esterilizar un laboratorio y sus equipos

Las esporas son unas células producidas por algunos tipos de hongos y plantas. En ese sentido, ciertas bacterias producen esporas como una manera de defenderse. Se trata de cuerpos microscópicos altamente resistentes a las condiciones medioambientales, tales como las altas temperaturas y la humedad.

De allí que la esterilización sea un procedimiento necesario en los espacios sanitarios, como los laboratorios, ya que así se garantiza la salubridad de los equipos que se utilizan.

¿Cuándo se requiere una esterilización?

No todos los espacios y equipos de laboratorio requieren que se realice una esterilización, pues, puede que con una desinfección sea suficiente.

Por ello, se recomienda consultar los criterios de clasificación, que ayudan a determinar si un objeto necesita ser sometido a esterilización. La clasificación es la siguiente:

  • Objetos críticos: deben esterilizarse, sin duda alguna.
  • Objetos semi-críticos: debe realizarse una “desinfección de alto nivel”.
  • Objetos no críticos: deben ser limpiados y sometidos a una desinfección de bajo nivel.

Diversos modos de esterilizar

Existen diversas formas de aplicar una esterilización. El método más idóneo es aquel que se sea más adecuado, según el material del que se compone el objeto o equipo que se va a esterilizar.

Por ejemplo, los objetos de vidrio o de acero inoxidable permiten el uso de cualquiera de los métodos, pero con el plástico debe tenerse mayor cuidado en pro de evitar que se deforme.

Los métodos de esterilización conocidos se basan generalmente en la aplicación de altas temperaturas, radiación o productos químicos.

Método de Autoclave

Es el método más conocido y más utilizado en los laboratorios de esterilización. Consiste en la utilización de calor húmedo, en unos equipos que se conocen como autoclaves, que comprenden un recipiente de paredes gruesas y cierre hermético.

El principio en el que se basa este procedimiento es similar al de una olla de presión, pues, implica el uso de vapor a presión a temperatura muy elevada. Como consecuencia de la presión de vapor, actúa de manera rápida coagulando las proteínas de los microorganismos, lo que conlleva a su extinción.

En el proceso de esterilización por autoclave deben considerarse las siguientes condiciones:

  • El vapor implementado debe derivar de agua limpia, no contaminada, y el porcentaje de agua en estado líquido debe ser muy bajo.
  • La distribución del vapor debe ser uniforme, ya que el apilamiento incorrecto disminuye la eficacia de la técnica.
  • Los objetos deben estar limpios, dado que el vapor no puede penetrar en la suciedad.
  • Con este procedimiento pueden esterilizarse piezas de vidrio, de plástico y de acero inoxidable.

Método de Calor seco

En el método de calor seco se aplican temperaturas más elevadas que en el procedimiento de autoclave. Aunque, en realidad, la mayor diferencia reside en el hecho de que no hay presencia de agua. En este caso, la eliminación de microorganismos ocurre por desecación (deshidratación).

El calor seco tiende a implementarse en los casos en que el producto que requiere la esterilización se encuentra en sustancias en polvo o viscosas no volátiles y también las que puedan formar emulsiones con el agua.

Otros métodos con calor

Otros mecanismos para lograr la esterilización también utilizan el calor como su principal aliado.

Aparte del calor húmedo y el calor seco también existen formas que incluyen flamear, incinerar y hervir.

Método de filtración

Se utiliza para la esterilización de soluciones, sin recurrir a la calefacción.

Consiste en pasar la solución a través de un filtro que posee un diámetro de poro demasiado pequeño para que lleguen a pasar los microbios.

En general, los filtros pueden ser embudos de vidrio filtrados hechos de partículas de vidrio fundidas por calor, pero lo más común actualmente son los filtros de membrana hechos de ésteres de celulosa.

Normalmente, el diámetro del poro de estos filtros es de 0.2 micromilímetros, lo que representa la milésima parte de un milímetro.

Métodos químicos

Por lo general, el etanol y el isopropanol se usan como desinfectantes. En ese proceso de requiere de agua, por lo que deben diluirse al 60-90%. No obstante, con este mecanismo pueden eliminarse los microbios, pero no las esporas.

Método de radiación

En este sentido, tanto los rayos X, como los gamma y los ultravioleta tienen efectos dañinos sobre el ADN. Por ello, resultan muy eficientes en la eliminación de microorganismos. No obstante, cada tipo de rayos tiene niveles de penetración distinta:

  • Rayos ultravioletas: su grado de penetración en el aire es muy limitada, así que su eficacia depende de que el espacio a esterilizar sea bastante pequeño, alrededor de la lampara.
  • Rayos X y rayos gamma: son muy penetrantes, lo que significa que son bastante peligrosos y deben utilizarse con mucha precaución. En contraste son muy efectivos en grandes espacios y resultan adecuados para la esterilización de inyectadoras y productos envasados destinados para los cultivos.

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