Recomendaciones para el mantenimiento de los equipos de ventilación

Las máquinas de ventilación forman parte crucial de los equipos para hospitales. Estos aparatos constan con una bomba de presión que envía la cantidad de oxígeno necesario para poner en funcionamiento los pulmones.

Estos equipos son usados para tratar diferentes enfermedades, o por circunstancias que eviten que el paciente logre respirar por sí solo. Son herramientas útiles y necesarias para salvaguardar vidas.

Recomendaciones para el mantenimiento de los equipos de ventilación

Cuando la maquina está conectada al paciente la ventilación mecánica envía aire a los pulmones, inflándolos a una presión positiva. Aunque la presión natural sin respiradores artificiales es opuesta (negativa).

En el mercado existen diferentes tipos de ventiladores, algunos de ellos de complejidad elevada. Los equipos estimulados por aire no necesitan conexión eléctrica.  Mientras que otros son accionados por impulsos eléctricos.

Estos equipos necesitan aire y oxígeno comprimido para realizar el proceso de ventilación. Sin embargo, a pesar de sus variaciones ambas máquinas cuentan con el mismo sistema.

Cómo funciona

El proceso de inspiración se inicia con la entrada del gas a los pulmones, una vez se ha enviado la presión la maquina automáticamente comienza el ciclo de aspiración, sacando el gas de los pulmones (el proceso se repite).

Las válvulas funcionan en paralelo. Es decir, al momento de abrirse la válvula inspiradora la siguiente se cierra (válvula aspiradora). Esto genera el ingreso de gas a los pulmones sin que se escape en el proceso.

Cuando la válvula espiratoria ha finalizado el ciclo (llenar de gas los pulmones) la válvula siguiente se cierra, con el fin de drenar el gas que ha ingresado a los pulmones.

El tiempo que esta válvula dura cerrada da oportunidad a la anterior de prepararse para la próxima respiración. El ciclo continuará automáticamente al ritmo que el médico ha establecido.

Para los equipos de ventilación existen cuatro fases, ellos son:

  1. Tiempo establecido para el ciclo. El cambio de ciclo sucede una vez ha pasado el tiempo indicado.
  2. Volumen del ciclo. El cambio de volumen se genera una vez ha sobrepasado el ciclo
  3. Presión del ciclo. El cambio transcurrirá una vez ha alcanzado la presión pautada. Esta está relacionada a la presión pulmonar.
  4. Ciclo final o ciclo de flujo. Esta fase sucede cuando el flujo cae al nivel predeterminado.

Adicionalmente traen una alarma que indicará cualquier falla en el proceso de respiración.

Mantenimiento del equipo

El mantenimiento de estas máquinas suele ser un poco complejo. Sin embargo, sin la preparación o adiestramiento necesario cualquier error lograría ocasionar algún inconveniente.

Antes de iniciar es importante anotar las fallas de las que se tenga reporte y una vez corregidas deben apuntarse con fecha. Esto dará un diagnóstico de las fechas y tiempo entre ellas.

Estos equipos vienen con una guía de identificación que describe los controles y algunos componentes básicos.  Consíguelo y examina cada uno de los indicativos que allí están establecidos.

El servicio de mantenimiento debe hacerse semestral. Esto evitará empeorar o acentuar las fallas en los procesos. Adicionalmente, eliminará el margen de error que esté existiendo, especialmente si el equipo es utilizado en las salas de cirugía.

Detecta anormalidades

  1. Enciende el equipo y pon en marcha sus los valores y controles estándares. Hecho esto, escucha en detalle los sonidos producidos al encenderla. El ruido proveniente del equipo debe pertenecer al ventilador, es un sonido suave y sereno (asegúrate de iniciarlo en función de rutina).

Cada proceso produce un ruido distinto, debes prestar atención en qué posición del ciclo se encuentra la máquina. Con ello determinarás cuál es el sonido correspondiente. Una vez conozcas los sonidos del aparato, será más sencillo identificar algún problema.

  1. Si notas un sonido fuera de lo común, procede a abrir la máquina. Ten a la mano el libro de servicios o guía. Generalmente, con limpiar los componentes el sonido desaparecerá.
  2. Sustituye las cubiertas y certifica que cada control funciona correctamente.
  3. Revisa que la presión sea la correcta. Es posible que alguna fuga este incapacitando el equipo. Para realizar el diagnóstico sigue el siguiente ejemplo:
  • Configura el aparato para un ciclo respiratorio.
  • Tapa la salida del conducto que va conectado al paciente.
  • Está al tanto del manómetro.

Siguiente paso

Una vez hecho lo indicado la presión deberá elevarse y estancarse por un lapso reducido y luego caerá a cero. Si el equipo no mantiene la presión durante el tiempo estimado la existencia de una fuga será indudable.

En gran parte de los casos, las “fallas” son producidas por errores en la configuración o funcionamiento del aparato (hasta en un 75%). Asegúrate de que el problema no se debe a una mala configuración del equipo.

Controles de la máquina

Los equipos para hospitales siempre varían en su funcionamiento y en sus controles. Algunos más complejos que otros.

Sin embargo, la configuración suele ser sencilla y fácil de aplicar al ciclo respiratorio. Cada uno de estos instrumentos está diseñado para facilitar la estabilidad en la respiración del paciente. Algunos son:

  • Control para calcular el porcentaje de oxígeno: algunos de los equipos tienen entrada para aire y oxígeno. Este instrumento mezcla cualquiera de los gases en la cantidad correcta según la necesidad del paciente.
  • Controladores de flujo: permite ajustar y equilibrar la cantidad de flujo (oxígeno) que va al paciente.
  • Control de presión: no permite que la presión aumente por encima de la soportada por los pulmones.
  • Control de sensibilidad: cuando el paciente está conectado a la máquina e intenta respirar por sí mismo, el equipo determinará la cantidad de oxigeno requerida según la presión negativa producida en los pulmones.

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