Guía para reducir el polvo en una construcción hospitalaria

La mayoría de las instituciones hospitalarias realizan procesos de construcción en cuanto a las estructuras del centro médico, ya sea por motivo de remodelación o eliminación, con el fin de cumplir las necesidades actuales de ellos.

La construcción hospitalaria genera polvo, el cual es transportador de bacterias y gérmenes que afectan la salud de todas las personas que se encuentran en el centro médico, ya sean pacientes, acompañantes o el personal.

Muchas muertes ocurridas en los hospitales se atribuyen a enfermedades o infecciones que los pacientes contraen en ellos, transmitidas por el polo que ocasiona la construcción hospitalaria, como es el caso del Aspergillus.

Guía para reducir el polvo en una construcción hospitalaria

El polvo proveniente de la construcción hospitalaria cuenta con muchas partículas que da paso a todas las bacterias que busca algún huésped vulnerable y débil, siendo el caso de las personas que tienen un sistema inmunológico afectado.

Es por esto que se deben tomar precauciones a la hora de realizar algún tipo de construcción hospitalaria.

¿Qué es el Aspergillus?

El aspergillus es un hongo que causa una infección llamada Aspergilosis. Este es un hongo que se aloja en personas con un sistema inmunológico débil. Muchas veces esta enfermedad es confundida con la tuberculosis, debido a que presenta síntomas similares.

Es común encontrar aspergillus en las partículas halladas en el polvo originado por la construcción hospitalaria. Esta es una enfermedad que afecta a los oídos, senos, pulmones, sistema nervioso central, los huesos y la piel.

Entre los síntomas que presenta la Aspergilosis encontramos:

  • Tos seca, con sangre o incluso con tapones mucosos color marrón.
  • Malestar general.
  • Esputo con sangre.
  • Insuficiencia respiratoria.

Otros pacientes que corren peligro de sufrir de Aspergilosis, debido al polvo ocasionado por la construcción hospitalaria, son aquellos que están en la unidad de cuidados intensivos, salas de operaciones, y demás áreas en donde se realiza procedimientos de carácter invasivo.

Es por esto que, durante la construcción hospitalaria, se recomienda paralizar las actividades que se realizan en estas zonas.

El poder del aire

La mayoría de las habitaciones de los centros médicos cuentan con un sistema que los permite estar presurizado, esto con el fin de controlar la propagación de agentes patógenos que se encuentran en el aire y son causantes de infecciones.

Por ejemplo, el caso de las salas de operaciones, ellas cuentan con un sistema de ventilación de aire positivo, esto significa que suministra una mayor cantidad de aire, en comparación al que extrae.

Es decir, al abrir las puertas de estas áreas, en vez de entrar el aire, sale. Siendo una forma de proteger a los pacientes a contraer cualquier tipo de infección causada por microorganismos que están en el ambiente.

En el caso de la construcción hospitalaria, se recomienda suministrar aire negativo en esa zona, de modo que el aire será precipitado hacia adentro debido a la baja presión que posee, evitando que las partículas del polvo se expandan por todo el hospital.

Mantener una óptima higiene

Durante los procesos de construcción hospitalaria, es necesario que las personas encargadas de esta labor tomen las precauciones adecuadas para evitar la propagación del polvo en el cetro médico.

Verificar que utilicen el uniforme de trabajo únicamente dentro del área es indispensable. Se debe a que en él se adhieren partículas de polvo que, al transportarse de un lado a otro, caen al suelo.

Siendo este igualmente el caso del material de construcción. Cada vez que estos instrumentos de trabajo vayan a ser extraídos del hospital, es necesario que realicen una limpieza, posteriormente empacarla en un bolso especial.

Mantener una barrera de plástico a pocos metros de la construcción hospitalaria es otra precaución que debe tomarse en cuenta durante estos procedimientos. Esto genera una habitación presurizada, simulando a una esclusa de aire.

Una vez dentro de esta área, los trabajadores procederán a colocarse el uniforme adecuado para continuar con la construcción hospitalaria, se recomienda que sea desechable.

Logística en baja tecnología

Ya vimos que, durante la construcción hospitalaria, los pacientes que tienen un sistema inmunológico débil, son los más propensos a contraer algún tipo de infección ocasionada por los agentes patógenos que se encuentran en el aire, e incluso por el Aspergillus.

Una forma de combatirlos es a través de la planificación de baja tecnología, colocando en práctica rodas las tácticas disponibles con el fin de generar un efecto positivo y asegurar la vida de los pacientes.

Es importante prestar atención durante la entrega de los materiales necesarios para la construcción hospitalaria. Además, es indispensable minimizar los puntos de salida y entrada de ellos.

Estas son unas de las prácticas más efectivas que logran mantener el resto del centro médico, en el que no se está realizando la construcción hospitalaria, libre de contaminación por el polvo y todos los peligros que este trae.

Estas precauciones garantizan la seguridad de los pacientes y del personal de trabajo del cetro médico.

Consideraciones generales

Controlar el polvo durante la construcción hospitalaria es una situación difícil, para ello es necesario tomar las precauciones necesarias para evitar los riesgos de infección.

Es importante planificar las remodelaciones, de modo que le permitirá avisar a los jefes de departamento sobre esta situación, avalando una planificación de todas las actividades que tienen que realizarse antes de empezar con el proyecto.

Eliminar el polvo durante la construcción hospitalaria es una manera de asegurar la salud de las personas.

Fuente:
www.healthcarefacilitiestoday.com

Seisamed

Si desea que le enviemos alguna cotización favor de llenar el formulario de contacto, Haga Click Aquí