Ventanas En Hospitales Psiquiátricos ¿Tienen Alguna Diferencia?

Ya sea construyendo un nuevo hospital, renovando espacios existentes o aprovechando la “reutilización adaptativa” de estructuras pensadas originalmente para otra ocupación, la selección de ventanas en áreas accesibles a pacientes psiquiátricos puede ser todo un desafío.

Los entornos sin ventanas o aberturas con barrotes además de no integrar seguridad básica hacen sentir a los pacientes psiquiátricos impotentes y ansiosos favoreciendo muy poco o nada a su salud mental, pero las psiquiátricos en el siglo XXI ayudan a crear un ambiente más hogareño, con luz natural apoyando al ritmo circadiano y diseños que no hagan evidente la restricción hacia el exterior, pero que integran la seguridad del paciente en todo momento.

Respondiendo a los criterios anteriores un diseñador estadounidense quiso enfocar su trabajo a la creación de ventanas para instalaciones psiquiátricas que se adaptarán a las necesidades de los pacientes, incluso desarrollo alianzas con agencias estatales y consultoras de construcción en Nueva York, Missouri, Tennessee, Minnesota y Wisconsin, llegando a diseñar varios sistemas para ventanales en hospitales psiquiátricos totalmente personalizadas, modelos abatibles y que fomentarán un ambiente de bienestar en todos los sentidos.

Ventanas En Hospitales Psiquiátricos ¿Tienen Alguna Diferencia?

Seguramente estarás pensando ¿Qué tan importante son las ventanas en estos espacios? En pocas palabras forman parte del diseño, el mismo que puede hacer sentir a los pacientes encerrados, que no son capaces de tomar decisiones y frustrados incrementado muchos de los signos clínicos que presentan, o por el contrario podrían propiciar un ambiente hogareño, que invite a compartir experiencias y tomar decisiones por cuenta propia por más pequeñas que parezcan como por ejemplo: sentarse solo/acompañado, escoger que dirección tomar en un pasillo o mirar por la ventando sin que los demás digan que no pueden estar allí.

En este orden de ideas y buscando ser parte de las soluciones en la planificación, diseño y psiquiátricos cientos de empresas se han enfocado en la creación de ventanas con triple acristalamiento para evitar accidentes, materiales reciclables que apoyan al medio ambiente o uso de barreras térmicas con nylon de poliamida que hacen el acabado más duradero diferenciando un color en el interior y otro al exterior.

Incluso algunas empresas se están enfocando en crear ventanas que sean resistentes al clima dependiendo de la ubicación del hospital, que integren mejoras en sonido reduciendo la contaminación ambiental, beneficien la circulación del aire apoyando el trabajo de los , controlen la luz para evitar molestias en pacientes fotosensibles y sean resistentes al impacto humano en caso de crisis agresivas.

Además los materiales que se usan para construir muchas de estas ventanas disponen de alto contenido de aluminio reciclado minimizando el mantenimiento, incluso algunas empresas usan infusiones de cobre para evitar la adhesión y propagación de infecciones en el lugar; por otro lado el uso de o persianas entre vidrios minimiza la limpieza y mantenimiento de las ventanas sin importar su tamaño, reducen la absorción de calor proveniente del sol y ofrecen privacidad sin los peligros potenciales de cuerdas expuestas.

A diferencia de las ventanas convencionales aquellas destinadas para hospitales psiquiátricos deben estar diseñadas para soportar altos impactos desde el interior, confinar a los pacientes, restringir su paso a áreas no autorizadas o retrasar y frustrar los intentos de escape, cuando nos referimos a impactos son aquellos que podrían generar muchos pacientes contra las ventanas para romperlas, y sobre la física básica de los cuerpos en movimiento estos impactos pueden representar hasta 900 kilos que requieren de 1.5 centimentros de policarbonato en el espesor del cristal para evitar accidentes.

Diferentes empresas canadienses se han encargado de estudiar como la energía es transferible hacia los marcos de ventanas diseñadas para hospitales psiquiátricos, anclajes y sustratos, su finalidad ha sido determinar la seguridad del producto realizando pruebas con bolsas que pesan entre 45 a 90 kilogramos llenas de agua, estas medidas se aproximan a la densidad y características del cuerpo humano cayendo de varias alturas.

Dependiendo del nivel de supervisión así como el mobiliario y equipo en los espacios psiquiátricos es posible aplicar otros criterios de diseño apoyando la seguridad de todos los involucrados, como por ejemplo:

  • Evitar diseños colgantes para disminuir los intentos de suicidios.
  • Usar mobiliario resistente a fluidos químicos o corporales.
  • Emplear materiales que retrasen la propagación de llamas en caso de incendios intencionales.
  • No usar sillas, muebles o ventanas con áreas cortantes o afiladas.
  • Evitar usar diseños con elementos pequeños que puedan ser ingeridos.

Es muy raro encontrar materiales que hayan sido fabricados desde cero para uso psiquiátrico pero si existen sobre todo en el mercado estadounidense, Canadá y Suiza, aunque parezca un lujo representan la seguridad de los pacientes, sus familiares y el personal sanitario, además rara vez las ventanas convencionales están equipadas con vidrio de seguridad o policarbonato.

Pero más allá de los materiales o mobiliario que se usen en estos espacios también es importante la conciencia del personal en cuanto a su entorno y riesgos provenientes del comportamiento de los pacientes, si el personal no está preparado para afrontar crisis en estos espacios el diseño no hará mucha diferencia.

Si deseamos resguardar la seguridad de los pacientes es importante crear un abordaje integral construyendo una edificación en base a las necesidades psiquiátricas, adaptando el diseño al comportamiento de las personas que habitarán el espacio y capacitando al personal que estará día y noche con los pacientes psiquiátricos.

Seisamed

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