2 tipos de iluminación en las salas de quirófano

En un centro hospitalario existe un salón de suma importancia, el quirófano o la sala de operaciones. Ambas necesitan tener instalado un adecuado sistema de iluminación que sea suficiente y óptimo para que los médicos puedan mantener una adecuada concentración en su trabajo y así evitar errores.

La correcta iluminación de un quirófano debe estar estrictamente bajo las manos de profesionales para que sean ellos quienes instalen lámparas de alta calidad, que sean innovadoras con el objetivo de ayudar en el proceso de mejorar la atención sanitaria en los pacientes.

Sin una iluminación correcta se da el riesgo de tener mayores posibilidades de error u omisión médica, el tiempo necesario para completar un procedimiento se extiende de forma considerable pues el personal debe ajustar y enfocar constantemente las luces.

2 tipos de iluminación en las salas de quirófano

La inversión económica en lámparas de quirófano de alta calidad ahorra una gran cantidad de tiempo y dinero y garantiza una mejor atención médica para los pacientes.

En la actualidad, existen varios tipos de iluminación para los quirófanos, y los profesionales en el campo recomiendan los siguientes 2 de los mejores tipos de iluminación para lograr una mejor visualización del campo.

Mejores tipos de iluminación en las salas de quirófano

Existen en el mercado, dos tipos principales de lámparas que pueden ser utilizadas en el quirófano con el objetivo de proporcionar la mejor calidad visual del personal médico.  Una adecuada iluminación en los quirófanos debe tener la capacidad de poder iluminar incluso las heridas más profundas y las diferentes partes del cuerpo, incluyendo las cavidades.

Por lo general, el tipo ideal de bombillos que se debe utilizar dentro de una sala de operaciones son los halógenos, sin embargo, éstas también producen una grado alto de radiación térmica que podría producir daños en los tejidos.  Por esta razón, las lámparas deben de contar con un sistema de filtro altamente calificado para así poder reducir la radiación generada.

Otro aspecto importante que debe ser tomado en cuenta por los especialistas que instalan las luces en el quirófano es la temperatura cromática de las mismas, una propiedad que no es visible pero que puede afectar la visibilidad.

Las normas indican que este tipo de temperatura debe de ubicarse a más de 4.000 kelvin para lograr una adecuada iluminación quirúrgica.  Es esencial que la iluminación en el quirófanos sea intensa pero que al mismo tiempo no produzca reflejos, sombras o calor.

Estas lámparas deben ser colocadas por personal altamente capacitado, y entre ellas encontramos:

  1. Lámparas de quirófano de tipo cialítico.
  2. Lámparas de quirófano de tipo dicroico.

Lámparas de quirófano tipo cialítico

Estas lámparas están compuestas por varios elementos entre los cuales puedes encontrar la bombilla, el filtro katatérmico, una serie de espejos múltiples, el condensador y las haces lumínicas.  El funcionamiento de este tipo de iluminación se basa en el siguiente marco:

  1. La bombilla se encarga de emitir diferentes haces en forma dispersa.
  2. El filtro katatérmico incluido en la bombilla se encarga de filtrar los haces para dejar pasar únicamente el especto lumínico necesario para una correcta iluminación.
  3. El condensador se encarga de concentrar todos los haces que se encuentran dispersos en una única franja.
  4. Los espejos funcionan reflejando la franja de luz en varios haces binarios que se enfocan y dirigen hacia un punto determinado que en este caso es el campo quirúrgico.

Puede darse el caso en este tipo de lámpara que la luz no se refleje por medio de espejos múltiples y que sea refractada por medio de una serie de prismas.  Este tipo de luz utiliza como fuente lumínica lámparas tipo halógeno.  Las lentes por su parte tienen también la función de restituir la mayor cantidad del flujo de luz en las lámparas para aumentar el rendimiento.

Lámparas de quirófano tipo dicroico

Este tipo de lámpara está compuesto por los siguientes elementos:

  1. Bombilla
  2. Reflector
  3. Haces lumínicos
  4. Rayos infrarrojos

La bombilla de la lámpara se encarga de emitir una serie de haces de luz de forma dispersa.  El reflector tomará estos rayos y reflejará únicamente con dirección contraria al espectro lumínico refractando así la parte de interés.

Este tipo de lámpara tiene como ventaja una filtración de luz con mayor efectividad y menos calor, además, con una correcta instalación se logra que los haces lumínicos condensados se disgreguen produciendo así menor cantidad de sombras.

Estos dos tipos de iluminación para quirófanos deben también contar con excelentes condiciones de higiene y parte de estas son establecidas en el momento de la instalación.

Los encargados de colocar las lámparas deben asegurarse ante todo que estas utilicen pintura resistente ante los desinfectantes químicos, que posean manillas esterilizables y que sean de fácil operación.

El personal a cargo de la instalación debe de recordar la importancia de la correcta distribución de las lámparas para que de esta forma la luz pueda ser distribuida correctamente en todos los campos y así poder proporcionar una mejor visión en el campo operatorio.

Las supervisiones por parte del personal calificado son también de suma importancia para así poder garantizar una larga vida y un mejor funcionamiento de la iluminación en las salas de quirófano.

Fuente:
biomedica.webcindario.com

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